Hoy 5 de agosto se conmemora el día del montañista debido a que en el calendario cristiano se recuerda a “Nuestra señora de las nieves”, patrona de las actividades de montaña desde hace más de 1600 años. En La Cumbre, y aprovechando el aura celestial del origen de la festividad, hemos escrito “Los 10 mandamientos del montañista”.

Antes de leer el siguiente desborde de creatividad, sugerimos darle play a la música de Hans Zimmer, inserta a continuación, para que la experiencia sea multisensorial.

1. Amarás a la montaña por sobre todas las cosas

Altas, bajas, grandes o pequeñas, las montañas son el escenario en donde damos vida a nuestra pasión. El amor, respeto y cuidado hacia ellas es la base de nuestra actividad. No dejes rastro de tu paso en las montañas.

2. Escogerás cada cerro de acuerdo a tus capacidades

La esencia del montañismo es explorar y ponerse a prueba constantemente. Pero sé realista. Si hay una montaña que te quita el sueño y no estás preparado aún, escoge objetivos desafiantes que te permitan prepararte hasta que estés en el nivel.

3. Prepararás cada ascensión a conciencia

Cada salida a la montaña debe ser planificada. Estudia la ruta y deja constancia de tu salida en caso de alguna eventualidad. Monitorea el pronóstico del tiempo y ponte en todas las situaciones. La planificación de una salida de montaña diferencia a un montañista de un boyscout.

4. Respetarás a otros montañistas

Respeta a tu cordada como a ti mismo. Tu compañero es sagrado. La suma de energía, sabiduría y fuerza de voluntad de una cordada es muy superior a su potencia o espíritu individual. La confianza debe ser total. En algunas situaciones deberás depender de las decisiones y manera de ver las cosas de tu compañero sin que se te pase por la cabeza cuestionarlo. En la cordada depositamos toda nuestra confianza, y en algunas situaciones, la vida.
Por otro lado, respeta y orienta a los principiantes, ya que todos lo fuimos alguna vez. Sé paciente con quienes se inician y procura entregarles un poco de tu experiencia. Nunca sabrás si aquel inquieto muchacho desbordante de motivación en algún momento te abrirá la huella.

5. Honrarás la historia de las montañas y los pioneros

Recuerda que antes de ti hubieron generaciones de montañistas que abrieron huellas, dieron nombre a las montañas y escribieron su historia. Lee y maravíllate con las hazañas de los predecesores, son una muy buena fuente de inspiración.

6. Serás humilde

Subir montañas nos nos hace mejores personas. Tan solo somos afortunados de poder practicar una disciplina en la naturaleza, en lugares donde pocos llegan. Sé prudente tanto en el éxito como en el revés. Subir más alto o rutas más difíciles no te convierte en deidad. Utiliza tu experiencia para inspirar a tus pares. Sé un líder positivo.

7. No envidiarás los logros ajenos

Cada quien sabe el recorrido y las experiencias que lo han llevado a concretar sus sueños. Recuerda que hay tiempo para todo y que todo tiene su tiempo. Alégrate por el éxito de los demás y utilízalo como combustible para tu propia motivación.

8. No levantarás falso testimonio ni mentirás

Algunas veces, y por distintos motivos, no podemos subir hasta la cima. En ese caso debes responder con la verdad. Ten presente que un intento es siempre digno. La mentira debe ser erradicada de las montañas, no le hace bien ni a quien miente ni a su círculo. Mentir sobre una cumbre es lo más bajo a lo que se puede llegar. Quienes carecen de toda ética y mienten, no pueden hacerse llamar montañistas.

9. Subirás montañas para ti, no para el resto

Sé libre, no tienes que demostrarle nada a nadie. Si tu motivación se mantiene en el tiempo y sigues subiendo montañas, es probable que el resto se fije en ti, lo que no está mal, pero no pierdas la libertad de subir por el mero de hecho de querer hacerlo. Cómo quieras y por dónde quieras.

10. Disfrutarás cada día en la montaña

Ya sea escalando grandes paredes o subiendo cerros caminando; ya sea en formato rápido y ligero o en modo contemplativo, disfruta cada minuto en la cordillera. Sé consciente de que el poder estar allí en las montañas es un privilegio.